Un buen marido para una buena parienta. (Trampa nº 2)

14 de agosto de 2020

Pintores de Letras


Hay una ley que rige nuestro tiempo tan solemnemente como lo hace la ley de la caída de los graves, la ley de la oferta y la demanda, las hijas primogénitas de la sociedad actual. La superioridad del mercado sobre todo estado gubernamental es aplastante y el hecho es que nada pueden hacer los Estados, (si es que quisieran), para combatirla. En esta famosa ley económica es donde reside la fuerza del mercado, que conduce toda la economía hacia la situación más ventajosa según qué casos y según quien.  Por enunciarla de forma sencilla, se sabe que cuando un producto sube de precio es porque más soporta su carga la gente, es decir, hay más compradores de ese producto. La situación inversa también funciona igual, y así, los productos menos queridos son los más baratos. Pese a todo, la situación que pocas veces queda reflejada acerca de cómo funciona internamente esta balanza es la siguiente: cuanto más se eleva el precio de un producto o un servicio, más desea venderlo la parte activa (el productor), por el contrario, la parte pasiva son reacios a seguir en esta tendencia, y cambian. Así entonces, podemos establecer que lo que marca la tendencia es la flexibilidad del dinero que ahora hemos conceptualizado como precio.

 

TRAMPA Nº 2, UN BUEN MARIDO PARA UNA BUENA PARIENTA

No pretendo ahora tratar los diversos y muy extendidos sistemas económicos existentes hasta la fecha (no está demás entender aun así que están íntimamente ligados con la idea que flexibiliza los activos de ese Estado: la ley de la oferta y la demanda). Brevemente comentare que para el modelo económico más clásicamente conservadurista la idea de la oferta y la demanda, que funcionan como activos dentro de una gigantesca empresa que es la economía (y no el Estado), pretende no sufrir ningún trastoque.

La trampa más grande por parte del sistema neocapitalista es hacernos creer que la mano invisible si puede sufrir algún trastoque (ya sea por parte de los sindicatos, el Estado, o incluso las propias empresas) cuando en realidad no es para nada así. Aun con estas la existencia de esta constante y su posible estado de validez muchas veces es ilusoria. Esto se demuestra muy fácilmente imaginando una situación estanca, sin condicionante externos. Pedirle a un economista de los de ahora que os diseñe una situación en la que la ley actúe de la forma mas pura seria cuanto menos comprometido para el personaje encargado de tal tarea.  Esto es porque cualquier mercado esta constituid sobre bases institucionales, empezando por la estatal. Otra cosa, es que no se quiera ver esto, o que no interese.  Me refiero, de hecho, a que nada queda excluido, ni siquiera las relaciones mercantiles podrían reducirse a su carácter estrictamente mercantil.

Me estoy basando para ello en la idea de que ninguna interacción social puede ser estabulada, las convenciones sociales por ejemplo no se pueden medir para el mercado porque son gratuitas, y en tanto sean así, no entran en la balanza, porque este sistema mide las cosas con respecto a los costes. Aparte de todo ello, la realidad eventualmente desafía a esta autoimpuesta ley ya que se producen desbarajustes sistémicos, ocurre que la demanda sube cuando el precio también. Este es, de hecho, el fenómeno que infla y produce las burbujas financieras.

Por todo ello la búsqueda incansable por encontrar una “unicidad” en el campo económica es tiempo perdido. Mucha parte de las interacciones económicas primordiales se entremezclan en juicios de valor evidentes que ninguna ecuación define.  Es lamentable percibir los esfuerzos de unos energúmenos constituyendo a la economía de intocable. La UE trato en su Tratado Constitucional el principio para la “competencia pura y perfecta”, cuya enmienda ya justificaba el recorte en los servicios públicos y todo para que su eficacia como modificación activa de nuestro sistema financiero cayera en balde, abandonada a la suerte de una mal egómana hipoteca “ley” de la mano invisible.

Adrián Eloy Alegre



			

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